Por: Vivian Medina
El amor por la lectura lo aprendemos desde una edad muy temprana, tanto los padres, como los maestros juegan un papel importante para que los niños desarrollen buenos hábitos de lectura.
No solo les ayudara a que tengan una exitosa vida académica, sino además, promoverá el enriquecimiento de su vocabulario y la comunicación dentro de su círculo social.
1- Saca tiempo para leer
Aparta un tiempo, al menos 15 a 30 minutos diarios, para leer en familia. Lee en voz alta, esto ayudará a que tus hijos enriquezcan su vocabulario y a la vez, se familiaricen con nuevas palabras.
2- Facilita el acceso a libros
Los niños que están expuestos a materiales de lectura en sus hogares, por lo general, tienden a tener mejor puntaje en los exámenes estandardizados. No descartes la opción de dejar libros o revistas en diferentes lugares de la casa como la sala, el baño, o la alcoba, aparte de tener libros en la biblioteca.
3- Hazlo un hábito cotidiano
Incentiva a tus hijos a poner en práctica la lectura y usa maneras creativas para hacerlo. Por ejemplo, cuando vayas en camino a la casa, pídeles que lean los avisos de en la carretera, o el menú en el restaurante. Lo ideal es incorporar ejercicios de lectura en la vida cotidiana.
4- Visita la biblioteca
Aprovecha para llevar a tus hijos a la biblioteca. Allí podrán indagar más a fondo sobre sus intereses, y sacar revistas y libros prestados sobre sus temas favoritos. Averigua acerca de las actividades y eventos que tiene tu biblioteca pública y asiste con tus hijos.
5- Detecta problemas de lectura
Mantente corriente del progreso que hacen tus hijos con respecto a la lectura. Así podrás detectar a tiempo cualquier dificultad de aprendizaje que tengan, si es el caso. Los maestros no siempre pueden detectan problemas con facilidad, hasta que se tornan graves. Revisa que tus hijos puedan identificar las palabras y usarlas dentro del contexto necesario.
6- Muestra entusiasmo por la lectura
Recuerda que tú juegas un papel indispensable en transmitirle entusiasmo por la lectura e interés por aprender nuevas cosas. Si tu tomas la iniciativa en tomar un libro en tus manos, lo más seguro es que ellos también te imiten y tomen interés por tener buenos hábitos de lectura.