Facilite el regreso a clases: para usted y sus hijos

Julio 27, 2008
Por: Colorín Colorado (2007)

El regreso al salón de clases puede ser un tiempo emocionante (¡y a veces lleno de ansiedad!) tanto para los alumnos como para sus padres. Estos consejos le pueden ayudar a usted y a su hijo a empezar bien el año escolar.

¡Hola! Me llamo…

  • Aproveche cualquier oportunidad para llegar a conocer al maestro/a de su hijo.
  • Asegúrese de ir a la junta de orientación (orientation meeting), recepción general (Open House), o cualquier otro evento de regreso a clases que ofrezca la escuela.
  • Utilice estos eventos para conocer a los compañeritos de su hijo y a sus padres.
  • Puede aprovechar para organizar, con un par de padres, una tarde de juegos con sus hijos (Playdate).

¡Hágalo emocionante!

Durante las semanas previas al comienzo de clases, estimule el interés de su hijo diciéndole lo emocionante e importante que es la escuela.

Cuéntele todas las cosas divertidas que aprenderá durante el año.

Dígale que tendrá nuevos entretenimientos: clases de educación física, de música, de arte, y acceso a los libros de la biblioteca escolar.

¡Si usted se emociona sobre el tema, sus hijos también se emocionarán!

Un rinconcito especial

Haga un espacio especial en su casa donde guarden la mochila, lonchera, y chamarra de su hijo.

Establezca una rutina en la cual su hijo se responsabilice por limpiar y guardar su mochila cada día. Esto ayudará a que sus mañanas no sean tan apresuradas.

Ya que es importante que los niños tengan un espacio para leer y hacer los deberes, considere dedicar un rinconcito a este fin, pueden guardar ahí la mochila y otros materiales.

Léalo todo

Asegúrese de revisar los papeles que trae su hijo dentro de su mochila todos los días.

Muchas escuelas usan las mochilas de los alumnos (o un “fólder para la casa”) como una forma de comunicarse con las familias; sobre todo durante las primeras semanas de clases cuando se requiere que llenen varios formularios.

Si la información que le envían está en inglés, hable con la maestra de su hijo u otros padres de familia para obtener la información en español, o por lo menos obtener ayuda en interpretar lo que esté en inglés.

Cuento de buenas noches

Si ya practican el hábito de leer todas las noches: ¡continué haciéndolo!

Tal vez su hijo se crea “muy grande” para sus libros infantiles, pero puede pedirle a la nueva maestra unas buenas recomendaciones.

Es importante que compartan un tiempo al final del día leyendo juntos; puede aprovechar para platicar un poco sobre como se sintió su hijo en la escuela. Si usted se siente más cómodo hablando y leyendo en español: ¡hágalo! Es más importante el tiempo que pasa con su hijo que el idioma en que compartan.

¡Qué tengas buen día!

Si quiere traer una sonrisa a la cara de su hijo, ¿por qué no ponerle una notita de ánimo y amor en la mochila? Esto puede ayudar a motivar a su hijo a leer.

Para más información sobre cómo ayudar a su hijo a triunfar en la escuela, visite:
www.colorincolorado.org/familias/escuela

6 consejos para que tus hijos amen la lectura

Julio 27, 2008
Por: Vivian Medina

El amor por la lectura lo aprendemos desde una edad muy temprana, tanto los padres, como los maestros juegan un papel importante para que los niños desarrollen buenos hábitos de lectura.

No solo les ayudara a que tengan una exitosa vida académica, sino además, promoverá el enriquecimiento de su vocabulario y la comunicación dentro de su círculo social.

 

1- Saca tiempo para leer
Aparta un tiempo, al menos 15 a 30 minutos diarios, para leer en familia. Lee en voz alta, esto ayudará a que tus hijos enriquezcan su vocabulario y a la vez, se familiaricen con nuevas palabras.

2- Facilita el acceso a libros
Los niños que están expuestos a materiales de lectura en sus hogares, por lo general, tienden a tener mejor puntaje en los exámenes estandardizados. No descartes la opción de dejar libros o revistas en diferentes lugares de la casa como la sala, el baño, o la alcoba, aparte de tener libros en la biblioteca.

3- Hazlo un hábito cotidiano
Incentiva a tus hijos a poner en práctica la lectura y usa maneras creativas para hacerlo. Por ejemplo, cuando vayas en camino a la casa, pídeles que lean los avisos de en la carretera, o el menú en el restaurante. Lo ideal es incorporar ejercicios de lectura en la vida cotidiana.

4- Visita la biblioteca
Aprovecha para llevar a tus hijos a la biblioteca. Allí podrán indagar más a fondo sobre sus intereses, y sacar revistas y libros prestados sobre sus temas favoritos. Averigua acerca de las actividades y eventos que tiene tu biblioteca pública y asiste con tus hijos.

5- Detecta problemas de lectura
Mantente corriente del progreso que hacen tus hijos con respecto a la lectura. Así podrás detectar a tiempo cualquier dificultad de aprendizaje que tengan, si es el caso. Los maestros no siempre pueden detectan problemas con facilidad, hasta que se tornan graves. Revisa que tus hijos puedan identificar las palabras y usarlas dentro del contexto necesario.

6- Muestra entusiasmo por la lectura
Recuerda que tú juegas un papel indispensable en transmitirle entusiasmo por la lectura e interés por aprender nuevas cosas. Si tu tomas la iniciativa en tomar un libro en tus manos, lo más seguro es que ellos también te imiten y tomen interés por tener buenos hábitos de lectura.

Fuente: http://tv.telemundo.yahoo.com/regresoaclases/articulo/12072007/71/regresoaclases-6-consejos-tus-hijos-amen-lectura.html


7 Hábitos que aseguran el rendimiento escolar

Julio 27, 2008

Habitos

Para que tus hijos tengan un exitoso rendimiento escolar, es clave que les ayudes en su vida cotidiana a desarrollar buenos hábitos de estudio, nutrición y manejo del tiempo.

Anímalos para que se esmeren por aprender algo nuevo, y comparte con ellos la importancia de llevar una vida balanceada. Ayúdalos a poner en práctica los siguientes hábitos:

Empieza el día con un desayuno nutritivo:

Es indispensable que tus hijos tomen un desayuno nutritivo por la mañana, antes de salir a clase, aún si dicen no tener mucho ánimo para hacerlo. Ofrece a tus hijos alimentos variados como las frutas, yogur con cereal, y jugos naturales.
Procura además que tus hijos consuman alimentos ricos en calcio como el queso y la leche. Varios estudios indican que los niños bien alimentados son más inclinados a lograr buen redimiento escolar y a tener mejor capacidad para concentrarse.

Organiza todo el día anterior con calma:

Evita que tus hijos dejen todo para el último momento. Ayúdalos para que con anterioridad escojan la ropa que se quieren poner el próximo dia.

Anímalos para que preparen su maleta con los útiles escolares y las tareas que tienen que entregar, ya que lo ideal es dejar todo preparado la noche anterior, para así evitar el estrés de salir corriendo y quizás olvidar algo por el apuro.

Desarrolla una rutina diaria

Para que tus hijos tengan éxito en su vida académica es importante enseñarles a fijar prioridades y tener un buen manejo de su tiempo.

Ayúdales a desarrollar una rutina, quizás trazando una breve lista o fijando una hora especifica para cumplir con sus tareas y así recapitular lo que aprendieron en clase.

Procura además, incluir en su rutina un tiempo determinado para que haga actividades que le gustan y diviertan, como un deporte o juego con sus amistades.

Crea un ambiente propicio para hacer las tareas

Fija un lugar determinado libre de distracciones como la televisión o teléfono celular para tus hijos puedan hacer las tareas. Lo ideal es que este lugar tenga buena ventilación, sea espacioso y tenga buena luz.

Revisa las tareas

Tómate el tiempo de revisar las tareas con tus hijos. Hazle preguntas para repasar el material que estudió en clase.

Supervisa las notas que tomaron en clase y si es el caso, sugiere pautas para que apunten de una forma más inteligente. Recuérdales que no necesario escribir todo lo que este diciendo la maestra, sino más bien frases y palabras claves que resuman las ideas principales.

Busca la ayuda de un tutor si es necesario

Si ves que tu hijo tiene dificultad con un tema en particular, procura ayudarle. Sin embargo, si consideras que sale de tus manos porque no manejas el tema, ya sea porque hace mucho tiempo no has puesto en práctica tus conocimientos de matemáticas o ciencias naturales, no pases por alto la opción de pedir apoyo. Habla con la maestra para que te recomiende un tutor que le pueda ayudar a tu hijo con la materia que se le dificulta. Varias escuelas tienen programas de tutoría para asistir a los estudiantes en todos los niveles escolares, y por lo general son gratuitos.

Tómate el tiempo para hacerlos dormir bien

Es necesario que tus hijos descansen y duerman lo suficiente para estar frescos y pueden concentrarse con facilidad cuando vayan a clase.

Por la noche, es recomendable seguir una rutina, como por ejemplo leer un libro antes de dormir, o escuchar música que les calme.

Lo ideal es que vayan a dormir temprano y a una hora determinada, para que no se sientan cansados al día siguiente.

Fuente: http://tv.telemundo.yahoo.com/regresoaclases/articulo/12072007/71/regresoaclases-7-h-bitos-aseguran-rendimiento-escolar.html


5 consejos para el cuarto de estudio ideal

Julio 27, 2008

Llegó la hora del regreso a clases y con ella la de las tareas escolares.

El cuarto de estudio es un lugar crítico para una buena labor escolar. La diseñadora de interiores Claudia Luján nos ayuda con 5 consejos prácticos.

Algunos niños necesitan un área de estudio silenciosa para que nadie los interrumpa, pero otros estudian mejor escuchando música.

¿Entonces cómo podemos ayudar como padres a que nuestro hijo estudie en un espacio apropiado? Luján nos aconseja:

1- Hagamos de este espacio su propio espacio. Es importante involucrarlos y preguntarles cómo quisieran tener su dormitorio o área de estudio decorada.

2- Hablando de colores. Antes de escoger un color para el cuarto de estudio, analicemos la personalidad de nuestro hijo.

3- Colores claros: Blanco, tonos azules, y un toque de personalidad con colores más llamativos, como el verde, fucsia, morado y por supuesto, el color favorito de su hijo.

4- Muebles básicos: Escritorio, silla cómoda, lámpara de mesa, tablero para escribir sus tareas, deberes un pizarrón de corcho.

5- La iluminación: Una lámpara de escritorio y de luz blanca. No se recomiendan lámparas con luz de colores, ya que esto esfuerza la vista.
Asegúrense que su área sea lo más cómoda posible. Es muy importante que el computador y la silla estén ubicados de manera en que no se lastimen sus manos, muñecas y nuca.

Conversa con tu hijo y pregúntale qué necesita o qué herramientas quisieran tener en su área de estudio. Ya no hay excusas para hacer no hacer las tareas.

Claudia Luján es una diseñadora basada en Miami.
Para más informacion: www.claudialujan.com

La función del padre en el desarrollo de la lectoescritura: K-3

Julio 27, 2008
Por: Colorín Colorado (2008)

Papás: ¿Sabían que leer con su hijo puede ayudarlo a mejorar su rendimiento escolar?

Estudios realizados indican que cuando los papás participan en el aprendizaje, los niños obtienen mejores notas, disfrutan más de la escuela y tienen menos probabilidades de repetir el grado.

Dedicarle tiempo a la lectura crea un vínculo entre usted y su hijo que perdurará para siempre.

¿Cómo puedo empezar?

Visite la sección infantil de su biblioteca local. Escoja libros que puedan interesarle a usted o a su hijo, por ejemplo, sobre deportistas famosos, hechos históricos o cómo funcionan las cosas.

Puede leer libros en capítulos con los niños más grandes (como el Señor de los anillos o Harry Potter), dedicándole un poquito cada día. ¡Tenga paciencia! Si nunca ha leído con su hijo, es posible que él/ella necesite tiempo para acostumbrarse a esta actividad.

¿Qué puedo hacer si no estoy con mi hijo todos los días?

Si no ve a su hijo todos los días, trate de coordinar un horario habitual para leer un libro por teléfono o cree su propio “podcast”.

Su hijo anhelará este momento especial que comparte con usted, y de esta manera también le dará un ejemplo de comportamiento que guiará a su hijo en el camino del aprendizaje.

¿Qué sucede si no me gusta leer?

Incluso si usted no es un lector frecuente, su participación en las actividades de lectoescritura en el hogar tiene una influencia directa en los logros académicos de su hijo. ¡Tiene que enviar el mensaje de que leer es importante!

  • Cuente historias sobre usted cuando era joven.
  • Converse sobre el material impreso que encuentra en su entorno: Lean y hablen sobre las señales de tránsito, los nombres de los productos en los recipientes de alimentos, etc.
  • Miren libros de fotografía o arte y comenten las imágenes.
  • Participe a su hijo en tareas de escritura cotidianas como hacer listas de compras, notas de agradecimiento.
  • Cuando esté dedicado a algún proyecto hogareño, describa lo que está haciendo. ¡Use palabras interesantes!
  • Pregúntele a su hijo acerca de su día. Entable conversaciones que se extiendan más allá de oraciones sencillas.

Conversar con adultos ayuda a los niños a aprender palabras nuevas y a practicar cómo contar una historia; ambas actividades se relacionan con mejorar las destrezas de lectura.

Andar el camino

Su hijo aprende de lo que usted hace. Asegúrese de enviar mensajes sobre la lectura que le digan a su hijo que el conocimiento y la alfabetización son elementos valiosos, alcanzables y estimulantes.

Descargue en PDF

Para obtener más información sobre actividades de lectura con su hijo, visite:
www.ColorinColorado.org/familias/aleer

BULLYING: ACOSO ESCOLAR

Julio 27, 2008


Isabel Menéndez Benavente. Psicóloga
www.isabelmenendez.com
Esto es algo que escribió una chica de 14 años, una más de mis pacientes de los últimos 26 años. Es solo una muestra. Igual que ella, miles de niños sufren en esta sociedad eso que algunos dicen que es “ cosa de niños”. Ella expresa mejor que nadie lo que se siente cuando uno de nuestros hijos, de nuestros niños, es víctima del bullying, del acoso escolar

Insultar es lo corriente, te persigue, te amenaza. Me va a insultar debajo de mi casa. Me empujó, me agarraron entre dos. Al principio no me chivé, me quitaban los zapatos, los tiraban, la mochila. Me pidió rollo y dije que no. Una vez entre el y otro quisieron bajarme los pantalones, en el autobús. El conductor pasaba de todo. Yo aterrorizada. Se lo conté a mi madre.

Me sigue diciendo, te voy a amargar la vida, te voy a matar. Yo paso, intento hacer como que no me importa. Dejé de ir en el autobús. Pienso todas las noches, mañana que me hará. Una humillación, no se pone la gente de mi parte porque tienen miedo. Un día me tiró una paloma muerta y caca de perro. Y piedras, muchas me tiró.

Tuve muchas ganas de “ desaparecer”, por no aguantarlo. En serio. No veía otra salida. Se me junta todo. Esto y las notas son la mayor preocupación de mi vida. Tengo un 5% de esperanza en que no tenga que sufrir más, porque es peor que un cáncer y que apruebe el año que viene, que salga adelante y que venga esa sonrisa a mi, para que vuelva a ser feliz y no mire las cosas malas de la vida sino las buenas….

María 14 años. Víctima del bullying.

Para que todas las Marías recuperen la sonrisa , estar informados todos, padres, educadores, la sociedad entera…es absolutamente imprescindible….

Introducción

El hecho de que las escuelas estén apareciendo más a menudo en las páginas de sucesos de los periódicos, que en la sección de educación y cultura, está preocupando seriamente a todos los miembros de la comunidad educativa. En efecto, los episodios de violencia en los centros escolares parecen tener una gran capacidad para atraer a la atención pública, causando “alarma social”.

El trágico suceso protagonizado por Jokin, un alumno de Secundaria de 14 años que se arrojó desde la muralla de un pueblo de Guipúzcoa tras verse contra las cuerdas, ha sacado a la palestra la necesidad de prevenir y evitar la violencia en la escuela. En este caso, un grupo de iguales, concretamente otro grupo de estudiantes que se reían de él y le hacían literalmente “la vida imposible”, acabó con su vida sin que nadie pudiera evitarlo.

Su suicidio, ha hecho que de alguna forma, todos realicemos un examen de conciencia doloroso ante un fenómeno que no es nuevo, y que llevan padeciendo muchos de nuestros alumnos desde hace muchos años y que merece una reflexión colectiva y un urgente programa educativo anti-bullying.

Es obvio que los profesores son la clave para el cambio. Si se puede sensibilizar a nuestros profesores sobre los efectos perjudiciales de los comportamientos de intimidación, las futuras generaciones de niños y padres será a su vez sensibilizada. El niño de hoy es el padre de mañana y con la adecuada formación todos podremos conseguir una sociedad en la que el acoso escolar pase a ser una excepción.

Por ello esta información que esperamos sea lo más útil y enriquecedora para todos.

Comenzaremos por definir lo que es bullying y por hacer un poco de historia.

¿Cuándo se empieza a estudiar el bullying?

El psicólogo Dan Olwes es el primer estudioso del tema, y como tal comienza a preocuparse de la violencia escolar en su país noruega en 1973 y se vuelca a partir de 1982 en el estudio del tema a raíz del suicidio de tres jóvenes en ese año. En Europa se estaba trabajando ya en los países nórdicos, también en Inglaterra en donde desde hace mucho existen tribunales los bully coufls o tribunales escolares creados en el Reino Unido. Allí existe desde 1989 una línea directa a la que acuden aquellos que quieran consejos sobre situaciones de bullying.

En España no hay estudios oficiales hasta un estudio del defensor del menor de 1999. Existen programas de prevención en muchos países de Europa, en Estados Unidos y en España han sido pioneros en Sevilla, con un programa educativo de prevención al que aludiremos en esta información que han llevado a cabo desde 1997.

El interés suscitado en la opinión pública de distintos países: EEUU, Noruega,… además de una postura clara por parte de las Administraciones educativas correspondientes, motivaron campañas de ámbito nacional para prevenir y alertar a alumnos, padres y público en general del carácter traumático del bullying.

DEFINICIÓN

Veamos a que nos referimos concretamente al hablar de “Bullying”. Literalmente, del inglés, “bully” significa matón o agresor. En este sentido se trataría de conductas que tienen que ver con la intimidación, tiranización, aislamiento, amenaza, insultos, sobre una víctima o víctimas señaladas.

El primer autor que definió este fenómeno fue Olweus): “un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos.”

Implica a veces el golpear o dar patadas a otros compañeros de clase, hacer burlas, “pasar de alguien”, etc. Pero estas situaciones resultan bastantes comunes en los centros educativos (colegios e institutos), y pueden llegar a ser muy dañinas para quienes las sufren, generalmente en silencio y en soledad.

La palabra “bullying” se utiliza para describir estos diversos tipos de comportamientos no deseados por niños y adolescentes, que abarcan desde esas bromas pesadas, el ignorar o dejar deliberadamente de hacer caso a alguien, los ataques personales, e incluso los abusos serios. A veces es un individuo quien hace el “bullying”, o un grupo (pandilla). Lo más importante no es la acción en sí misma, sino los efectos que produce entre sus víctimas.

Por tanto, estas situaciones de acoso, intimidación o victimización son aquellas en la que un alumno o alumna está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otros compañeros. Por acciones negativas entendemos tanto las cometidas verbalmente o mediante contacto físico, como las psicológicas de exclusión.

Los estudios a los que nos vamos a referir durante toda esta información se refieren al elaborado por un especialista en estos temas, José Mª Avilés (profesor y psicólogo), y también por el INJUVE, estudios realizados por el departamento de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense en colaboración con el Instituto de la Juventud (INJUVE), y en todos ellos se muestra que el acoso sucede diariamente y se da fundamentalmente entre alumnos de edades comprendidas entre 6 y 17 años. Pero la edad de mayor riesgo en la aparición de la violencia se sitúa entre los 11 y los 15 años, porque es cuando más cambios se producen, cuando pasan del colegio al instituto por ejemplo”.

Los estudios de Avilés sacan a la luz que el 5,7 % de los estudiantes españoles reconoce agredir cada semana a alguno de sus compañeros con insultos, golpes, acoso psicológico o aislamiento del grupo.

LAS CIFRAS DEL BULLYNG.

Antes de abordar el tema del acoso escolar, veamos de forma sencilla los datos obtenidos tras todos estos estudios.

Casi un 6% de los alumnos españoles han vivido en sus propias carnes el fenómeno conocido como “Bullying”: que convierte a algunos escolares en víctimas de sus propios compañeros.

  • El 90% son testigos de una conducta de este tipo en su entorno,
  • El 30% han participado en alguna ocasión ya sea como víctima o como agresor
  • Entre el 25 y el 30% de los estudiantes de primer ciclo de ESO afirma haber sido víctima alguna vez de agresiones
  • El 5,6% es actor o paciente de una intimidación sistemática
  • El 34.6% de los alumnos reconoce que no pediría consejo a su profesor en caso de encontrarse en una situación de violencia
  • Sólo 1 de cada 3 de los que lo sufren son capaces de denunciarlo (33%)
  • El 37% cree que no devolver los golpes les convierte en cobardes.
  • El 40% de los pacientes psiquiátricos fue víctima de un «matón» en el colegio

Pasemos ahora a ver cuáles son las características del acoso escolar o Bullying: Características

Para poder hablar de acoso escolar, deben estar presentes las siguientes características:

  • Debe existir una víctima indefensa atacada por un abusón o grupo de matones,
  • Presencia de desigualdad de poder (desequilibrio de fuerzas), entre el más fuerte y el más débil. Es una situación desigual, de indefensión para la víctima,
  • Existencia de una acción agresiva repetida, durante un período largo de tiempo y de forma recurrente.
  • La agresión crea en la víctima la expectativa de poder ser blanco de ataques nuevamente.
  • La Intimidación se refiere a sujetos concretos, nunca al grupo.
  • La intimidación se puede ejercer en solitario o en grupo.

Más concretamente

  • Cuando un chico/a se mete con otro compañero insultándole, poniéndole motes, burlándose de él, amenazándole, tirándole sus cosas, pegándole o diciéndole a los otros que no se junten con él….
  • Cuando en el patio, en el recreo, en los servicios y en la propia clase sucede, a veces, que unos compañeros se burlan de su aspecto, se ríen de ellos, y luego dicen que ha sido jugando.
  • Cuando algunos chicos/as les dicen a los demás que no le hablen a otro, para que no tenga amigos, o le acusan de algo siendo mentira,..
  • Cuando un chico/a abusa de su fuerza, porque los demás les ríen las gracias.
  • Cando un grupo de chicos/as levantan rumores falsos sobre otro, simplemente porque no quiere salir con ellos o no están dispuestos a hacer lo que ellos quieren.

Tipos de Bullying

Podemos hablar de distintos tipos de acoso escolar, con frecuencia aparecen varios tipos de forma simultánea.

  • Físico: empujones, patadas, agresiones con objetos,..etc. Se da con más frecuencia en Primaria que en Secundaria.
  • Verbal: es el más habitual. Insultos y motes principalmente, también menosprecios en público, resaltar defectos físicos,…
  • Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.
  • Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.

Nadie debe subestimar el miedo que un niño, niña o adolescente intimidado puede llegar a sentir

Todo eso es maltrato entre iguales.

No hay que confundir estas situaciones con los típicos altibajos que se producen en las relaciones entre los alumnos, especialmente a lo largo de la etapa de la adolescencia y pre-adolescencia. Los conflictos y las malas relaciones entre iguales, los problemas de comportamiento o de indisciplina son fenómenos perturbadores pero no son verdaderos problemas de violencia, aunque pueden degenerar en ellos, si no se resuelven de una forma adecuada.

Para prevenir y atajar posibles brotes, es muy conveniente centrar el tema y aclarar entre todos de qué estamos hablando y dejar de pensar “que todo esto es normal entre escolares”, ni “que se trata sólo de bromas de críos”. Lo que diferencia lo normal del fenómeno del acoso, es que en el caso del bulling la conducta es continua y el agresor es mas grande, más fuerte y más poderoso que la víctima. Es muy importante distinguir lo episódico de lo habitual. La persistencia es un poderoso indicador del riesgo que pueden estar corriendo, tanto víctima como agresor, de verse muy afectados.

Mitos sobre la violencia en las escuelas

Visiones, creencias, estereotipos acerca de la violencia en la escuela, que circulan por los medios de comunicación. Refutación:

  • Se trata de un fenómeno novedoso, propio de los tiempos que corren y de la naturaleza de la juventud actual. Y de la dejadez y abstención de los padres y profesores: No es una novedad, los fenómenos de violencia escolar se han producido siempre, y quizás en la misma o mayor intensidad. Ahora son más visibles porque afectan a más personas, y porque los medios de comunicación, los padres y la sociedad en general, se han hecho más sensibles a todo lo relacionado con la educación.
  • La violencia en la escuela forma parte de casos aislados que vendrían a ocurrir “accidentalmente”, y que tan sólo una minoría de alumnos y profesores está sufriendo estas situaciones: No podemos aceptar que estemos hablando de casos aislados y, menos aún, que sean sólo unos pocos los afectados. Los diferentes estudios demuestran que el fenómeno tiene la forma de un auténtico “iceberg”, del cual estas investigaciones sólo hacían visible una mínima parte.
  • Este fenómeno es la amenaza más grave que tiene nuestro sistema escolar, con lo que harían falta medidas urgentes y de “choque” para atajarlas. Así la única solución sería la “mano dura”, castigos ejemplarizantes, expulsiones y cambios de centro: Lo cierto es que este fenómeno no puede abordarse sólo por vía represiva, a riesgo de verse multiplicados y hacerse aún más graves. Es responsabilidad de los centros dar una respuesta esencialmente educativa a estos sucesos. Los docentes no pueden resignarse a ponerse el uniforme de guarda jurado.

Analicemos ahora quienes y como son los agresores y las víctimas esto nos permitirá identificarlos mejor cuando sospechemos que existe el problema.

Perfiles psicosociales

A través de los diferentes estudios e investigaciones, ha sido posible delimitar los perfiles psicosociales de los distintos participantes en el bullying:

1. Agresor

Los agresores vienen en todas las formas y todos los tamaños. Algunos son más grandes o más altos que los demás. Algunos se meten a menudo en problemas. Unos son jóvenes populares que parecen «tenerlo todo», con cantidades de amigos y con buenas calificaciones. Pero miremos su mente por dentro y encontraremos algo que todos tienen en común: algo o alguien los hace sentir inseguros, de modo que ellos fanfarronean y agraden, para sentirse mejor ellos mismos.

Recuerda, sin embargo, que cada uno es diferente y vive diferentes experiencias.

Personalidad:

  • Agresivo y fuerte impulsividad.
  • Ausencia de empatía.
  • Poco control de la ira.
  • Percepción errónea de la intencionalidad de los demás: siempre de conflicto y agresión hacia él.
  • Autosuficiente.
  • Capacidad exculpatoria.
  • Sin sentimiento de culpabilidad (“el otro se lo merece”).
  • Bajo nivel de resistencia a la frustración.
  • Escasamente reflexivo/a. O hiperactivo.
  • Incapacidad para aceptar normas y convenciones negociadas.
  • Déficit en habilidades sociales y resolución de conflictos

· Su evolución en el futuro puede derivar si no se trata hacia la delincuencia o la agresión familiar.

Aspectos físicos:

· sexo masculino,

· mayor fortaleza física,

Ámbito social y familiar:

  • Dificultades de integración social y escolar,
  • Carencia de fuertes lazos familiares.
  • Bajo interés por la escuela.
  • Emotividad mal encauzada en la familia.
  • Permisividad familiar respecto al acceso del niño a la violencia.
  • Reflejo de cómo ejercen sobre él la violencia.
  • Puede sentir que sus padres o los maestros no le prestan suficiente atención.
  • Ha visto a sus padres o a sus hermanos mayores obtener lo que querían poniéndose bravos o mangoneando a otras personas.
  • El mismo sufre las agresiones de otro chico o de uno de sus hermanos… o aun de sus propios padres.
  • Está expuesto a mucha violencia en el cine. la televisión o en los videojuegos.

Sin embargo no siempre los que ejercen el bullyng son especialmente conflictivos como podría deducirse de estas características. En ocasiones los chicos pueden ser mejores con el agresor cuando están solos con la víctima y sin embargo unirse luego a los amigos para burlarse de él. La presión de los demás es importante en estas edades. A veces no son plenamente conscientes de que están haciendo tanto daño. Pueden pensar que se están divirtiendo.Algunas personas actúan como agresores durante uno o dos años y luego dejan de hacerlo. Puede suceder también lo contrario: algunas personas son víctimas de los agresores cuando son jóvenes y cuando crecen y adquieren más confianza en sí mismos. se convierten en agresores. Algunos chicos actúan como agresores con una sola persona. como si tuvieran su propio saco de arena para golpear.

Pasemos ahora a describir el perfil de la víctima:

¿Como es la víctima?

Generalmente, cuando un agresor ha elegido a alguien, otros sabrán que esa persona es una víctima y empezarán a hacerle agresiones también.

Tiene muy poca confianza en sí misma y no parece poder defenderse sola.

Personalidad:

  • Personalidad insegura.
  • Baja autoestima (causa y consecuencia del acoso escolar).
  • Alto nivel de ansiedad.
  • Débiles.
  • Sumisos.
  • Introvertidos.
  • Tímidos.
  • Con dificultades de relación y de habilidades sociales. Casi no tiene amigos y generalmente está solo.
  • Inmaduro para su edad.

· La indefensión aprendida. Algunos chicos/as parecen entrar en una espiral de victimización después de sufrir uno o dos episodios de agresión por parte de otros. Seguramente su incapacidad para afrontar un problema poco serio. Les lastimó la autoestima y empezaron a considerarse víctimas antes de serlo.

· Comienza teniendo trastornos psicológicos y trata de escaparse de la agresión. Protegiéndose con enfermedades imaginarias o somatizadas. Lo que puede derivar posteriormente en trastornos psiquiátricos como hemos visto.

Aspectos físicos:

  • También más frecuentemente varón.
  • Menos fuertes físicamente.
  • Rasgos físicos (gafas. Obesidad. Color de pelo. Pertenece a alguna «minoría»: chicos de raza diferente.

En una escuela con mayoría de estudiantes blancos. Unas niñas en un taller lleno de niños…).No sería causa directa de la agresión. Pero una vez que el agresor elige a la víctima explotaría estos rasgos diferenciadores.Ámbito familiar:

  • Sobreprotección familiar.
  • Niños dependientes y apegados al hogar familiar.

Ámbito social:

· Mayor dificultad para hacer amigos. Los chicos/as a los que les cuesta hacer amigos y que. Cuando lo hacen. Se apegan excesivamente a ellos. Creando unos lazos de gran dependencia. Se suelen sentir obligados a obedecer. Incluso cuando no están de acuerdo con lo que los amigos les proponen. Esto crea vulnerabilidad social. Y predispone a la sumisión y a la victimización

· Menos populares de la clase. Con pobre red social de apoyo (compañeros y profesores) no manteniendo tras de sí un grupo que le proteja – el aislamiento social. Si no encuentra pronto una forma de reorganizar su vida social, puede profundizar en su soledad y crearse un estado de miedo que predispondrá a los otros contra él/ella a veces. El chico/a que es víctima de otros, en alguna ocasión, se e recluye en sí mismo, sin que sepamos muy bien por qué lo hace.

Tipos de víctimas y agresores

Podemos establecer dos clases, tanto de víctimas como de agresores, con características diferentes, a saber:

1. Agresor:

· Activo: se relaciona directamente con la víctima. Es decir, arremete personalmente.

· Indirecto o pasivo: dirige o induce a veces en la sombra a sus seguidores para que realicen actos de violencia con sus víctimas.

2. Víctimas:

· Activa y provocativa: suelen ser alumnos que tienen problemas de concentración y tienden a comportarse de forma irritante a su alrededor. Esto le sirve al agresor como forma de excusar su comportamiento.

· Pasiva: la más frecuente. Son inseguros. Se muestran callados ante la agresión. Lo que es interpretado por el agresor como desprecio. Al no responder al ataque ni al insulto.

Pero que sucede realmente cuando se dan las agresiones. Siempre está solo el agresor o agresores y la víctima. La realidad es que la agresión y el acoso generalmente se da con espectadores. con chicos alrededor porque para los agresores tener público es muy importante .El agresor quiere que la gente vea lo que está haciendo y que tiene poder sobre su víctima. Esto ocurre generalmente porque el agresor desea tener reputación de ser rudo o fuerte o porque cree que eso le hará ser más popular.

Clases de público

Podemos hablar también de “clases de público o espectadores” que contemplan el fenómeno y cuya actuación y concienciación es vital para prevenir y atajar el problema.

¿Por qué permiten ellos que eso ocurra? He aquí algunas razones:

· Esas personas desean «ponerse del lado» del agresor porque eso las hace sentirse fuertes. De otro lado. ponerse del lado de la víctima las haría sentirse débiles.

  • Se divierten con las agresiones.
  • No creen que protestar pueda ayudar.
  • Temen que si dicen algo. el agresor se iría contra ellos.
  • Sienten que están sacando de sí sus frustraciones al lastimar a alguien. aunque ellos mismos no estén lastimando a la víctima sino mirando cómo la lastiman.

Consecuencias

El fenómeno de acoso escolar lleva consigo una serie de consecuencias, no sólo para la víctima (aunque sí las que pueden ser más devastadoras), sino también para el agresor y para los espectadores del fenómeno (niños y jóvenes en proceso de crecimiento y desarrollo). Serían las siguientes:

Para la víctima:

  • Fracaso y dificultades escolares.
  • Alto nivel de ansiedad. Sobre todo. Anticipatoria. Fobia escolar…..
  • Déficit de autoestima.
  • Cuadros depresivos.
  • Intentos de suicidio.
  • Autoimagen negativa.
  • Baja expectativa de logro.
  • Indefensión aprendida (fenómeno descrito por Seligman que conduce a un estado de “desesperanza”. El sujeto aprende que no puede controlar los sucesos de su entorno mediante sus respuestas. Por lo que deja. Incluso de emitirlas.)

Para el agresor:

  • Aprendizaje de la forma de obtener sus objetivos.
  • Antesala de la conducta delictiva.
  • Reconocimiento social y estatus dentro del grupo.
  • Generalización de sus conductas a otros ámbitos ( por ejemplo. En el entorno labora. Vida en pareja…..)

Para los espectadores:

  • Deficiente aprendizaje sobre cómo comportarse ante situaciones injustas.
  • Exposición. Observación y refuerzo de modelos inadecuados de actuación.
  • Falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los otros (se produce una desensibilización por la frecuencia de los abusos).

Factores causales o favorecedores

Vamos a hablar ahora de aquellos factores o variables que facilitan la aparición del fenómeno y que mantiene en el tiempo este tipo de conductas. Estos factores se distribuyen en diferentes ámbitos:

Ámbito familiar:

  • Actitud emotiva de los padres: una actitud negativa, carente de afecto hacia sus hijos, incluso de rechazo.
  • Grado de permisividad de los padres: ante la conducta agresiva del niño. Deben aprender dónde se encuentran los límites a su conducta. y las consecuencias que obtendrán por su incumplimiento.
  • Métodos de afirmación de la autoridad: uso del castigo físico y maltrato emocional.
  • Este tipo de métodos generará más agresividad (“la violencia engendra violencia”).
    Periodos de crisis o transformación de su contexto familiar, acontecimientos traumáticos, enfermedades, etc

Ámbito personal:

  • Agresor: falta de control, agresividad e impulsividad, consumo de diversas sustancias, aprendizaje de conductas violentas en los primeros años de vida.
  • Víctima: desviaciones externas, es decir, rasgos que pueden singularizar a la víctima y hacerlo distinto, Por ejemplo: obesidad, gafas, estatura, color de piel, manera de hablar, etc. Pero estos rasgos no son siempre elementos desencadenantes de ataques a las víctimas que las porten, Olweus descarta que las desviaciones externas expliquen los ataques en las víctimas. En sus estudios demuestra que un 75 % del alumnado puede caracterizarse por alguna desviación externa, es decir, todos somos diversos bajo alguna característica concreta, En este sentido, las desviaciones tendrían un papel mediador o en el inicio de los ataques, pero no decisivo a la hora de agravar, desarrollar, salir o solucionar el problema.

Los criterios que pueden propiciar la aparición del bullying dentro del ámbito escolar es el siguiente

Ámbito escolar:

  • Frecuentes cambios de colegio, por distintas causas; desde razones objetivas, como el cambio de residencia familiar, a las provocadas por las dificultades de integración social del alumnado.
  • Chicos/as de nuevo ingreso en el centro educativo, que provienen de contextos escolares muy diferentes, o cuya integración está siendo difícil.
  • Modificaciones importantes en los cursos, como consecuencia del cambio de profesorado, del cambio de etapa o ciclo, etc.
  • Sistema disciplinario laxo, inconsistente, ambiguo. o extremadamente rígido.

Ámbito social:

  • Contagio social: el modelo que actúa en un grupo influye en todos los espectadores, pero en especial en aquellos que carecen o no tienen formado un espíritu crítico, son inseguros, dependientes y no cuentan para el resto de los compañeros. En esos casos, por contagio social adoptan el modelo observado.
  • Difuminación de la responsabilidad individual: al actuar en grupo o acompañados de otros, reduce los sentimientos de culpa que se producirían en solitario.
  • Cambios en la percepción de la víctima: si la víctima acumula insultos, ataques continuados, etc. se le termina percibiendo como a alguien a quien no importa que se le hagan esas cosas. Con poco valor y, de alguna manera, como “merecedora de la culpa”. Esta percepción disminuir la culpabilidad también en el agresor.
  • Medios de comunicación: se han convertido en un contexto educativo informal de gran importancia en el desarrollo y aprendizaje de nuestros niños y jóvenes. Por sí solo no pueden explicar la violencia infantil y juvenil, sino que la visión de programas violentos socialmente aceptados, puede agregarse a otros factores de riesgo. Según datos del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, el 28% de los niños de 14 años que ve la televisión durante tres horas al d a incurre en conductas agresivas frente al 6% de los que sólo la ven una hora, independientemente de que los contenidos que han visto sean o no violentos.
  • Valores de la propia sociedad: existe gran distancia entre los puntos de partida en que está gran parte de la población y la meta que se les presenta como deseable: valoración del poder, éxito, bienes de consumo, la violencia como herramienta de uso corriente en los medios…..

Bien hemos tratado de definir lo que es el bullyng, cuales son los perfiles de los agresores y las víctimas, cuales son las causas de este fenómeno, pero como reconocer como docentes que ya está sucediendo, ¿que pistas pueden indicarnos que uno de nuestros alumnos está sufriendo el acoso escolar, el terrorismo escolar?

Cómo saber si el alumno sufre Bullying

La mayoría de las veces los padres y profesores son los últimos en enterarse de lo que les ocurre a los chicos. La vergüenza o el miedo a las represalias son los principales motivos, Si descubre en sus alumnos, alguno de estos signos, actúe…, Esperar a que el asunto se arregle sólo, no sirve de nada, Señales de alarma:

Indicios. Como padres debemos estar atentos a:

· Cambios en el comportamiento del niño. Cambios de humor.

· Tristeza, llantos o irritabilidad.

· Pesadillas, cambios en el sueño y /o en el apetito.

· Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos.

· Pierde o se deterioran sus pertenencias escolares o personales, gafas, mochila, pantalones rotos, pérdida del estuche, etc. de forma frecuente.

· Aparece con golpes, hematomas o rasguños , dice que tiene frecuentes caídas o accidentes.

· No quiere salir, ni se relaciona con sus compañeros

· No acude a excursiones, visitas, etc, del colegio.

· Quiere ir acompañado a la entrada y salida

· Se niega o protesta para ir al colegio.

Indicios: como educadores atentos a:

  • La relación de los alumnos y alumnas en los pasillos y en el patio. En el recreo. En el comedor .No olvidemos que los peores momentos se sufren cuando los profesores no están presentes.
  • Las “pintadas” en las puertas de baños y paredes (Qué nombres aparecen habitualmente.
  • La no participación habitual en salidas del grupo.
  • Darle importancia a las risas o abucheos repetidos en clase contra determinados alumnos o alumnas
  • El hecho de ausencia en algunos alumnos puede indicar que no quieren acudir por miedo y que no se atreven a decirlo, Sobretodo cuando ese ausentismo sea de un alumno que se ausenta solo.
  • Estar atentos a aquellos alumnos que sean diferentes. Por su forma de ser o aspecto físico.
  • Se queja de forma insistente de ser insultado. Agredido. Burlado…
  • Si comenta que le roban sus cosas en el colegio o si cada día explica que pierde su material escolar. Les faltan materiales. Libros.. Con frecuencia
  • Investigar los cambios inexplicables de estados de ánimo. Tristeza. Aislamiento personal…del alumno o alumna.
  • La aparición de comportamientos no habituales. Cambios en su actitud: se muestra triste. Poco comunicativo. Lágrimas o depresión sin motivo aparente
  • Escasas o nulas relaciones con los compañeros/compañeras.
  • Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación, moratones. Rasguños o cortaduras cuyo origen el niño no alcanza a explicar, ropa rasgada o estropeada. Objetos dañados o que no aparecen.
  • Quejas somáticas constantes del alumno. Dolores de cabeza, de estómago o de otro tipo cuya causa no está clara.
  • Accesos de rabia extraño
  • Variaciones del rendimiento escolar. Con pérdida de concentración, Aumento del fracaso
  • Quejas de los padres que dicen que no quiere ir al colegio.

Y para finalizar esta parte de información antes de pasar a la actuación desde los centros docentes no olvidemos estos consejos que pueden ayudar a los protagonistas de este drama, que no olvidemos que son las víctimas en primer lugar pero también los acosadores y espectadores que necesitarán ayuda urgente.

Algunos consejos prácticos que los chicos espectadores deben saber:

  • ¿Sabías que si alguien que esté presenciando una agresividad dice «¡Basta ya!», en la mitad de los casos se termina la agresividad? Eso es difícil de hacer, pero es importante tratar. Estarse ahí parado y no hacer nada es aprobar la agresividad. Eso te iguala al agresor mismo.
  • Decirle al agresor que pare, Por ejemplo: «¡para, ya está bien!». «¡Eso no es gracioso!». «¿Te gustaría que alguien te hiciera lo mismo?» Haz que el agresor sepa que lo que está haciendo es estúpido y malo.
  • Si sientes que no puedes decir nada, vete del sitio y díselo al adulto más cercano, Haz que vaya a ayudar, ¡Eso no es acusar!
  • Si ves a alguien que sufre una y otra vez las agresiones de otros, sea esa persona tu amigo, hermano o compañera de clase, puedes hacer mucho para terminar esa situación.
  • Si el colegio tiene un programa de informe de agresiones, como una línea de teléfono especial o un «buzón de agresores», o un e-mail, úsalo.
  • Haz que la víctima so lo cuente a sus padres o a un maestro. Ofrécele que vas con ella si eso le ayuda.
  • Si el acosado no quiere hablar con nadie, ofrécele hablar con alguien en su nombre.
  • Involucra tanta gente como puedas, incluso a otros amigos o compañeros de clase, a padres, maestros, orientador o director. No uses violencia contra los agresores ni trates de vengarte por tu cuenta. Es posible que por hablar o ayudar a alguien, hayas hecho que el agresor quiera irse contra ti.

Algunos consejos de urgencia para las víctimas

  • Ignora al agresor, como si no lo oyeras, Ni siquiera lo mires.
  • No llores, ni te enfades, ni muestres que te afecta, Eso es lo que el agresor pretende, no le des esa satisfacción. Aun si te sientes verdaderamente mal, no dejes que se te note. Más tarde podrás hablar o escribir sobre tus reacciones.
    Responde al agresor con tranquilidad y firmeza. Di, por ejemplo: «¡No!» «Eso es lo que tu piensas.»
  • Si puedes, trata de ironizar o tratar con humor lo que te diga. Por ejemplo. «¡Qué pantalones más ridículos!» y tú dices «¡Gracias! Me alegra que te hayas dado cuenta.»
  • Aléjate o corre si es necesario si crees que puede haber peligro. Aléjate de la situación. Vete a un sitio donde haya un adulto.
  • Si eres una víctima permanente de los agresores, «lo más importante» que tienes que hacer es: hablar con un adulto.
  • Comienza con tus padres. Eso no es «acusar». Es pedir ayuda a las personas que te quieren cuando de verdad las necesitas. Haz que tus padres lo hablen con alguien del colegio, no con los padres del agresor
  • Si sientes que no les puedes contar a tus padres o que tus padres no te apoyan de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes: un maestro, el director, el orientador. Si no quieres hablar de ello con nadie a solas, lleva un amigo, hermano. Te ayudará mucho llevar a alguien que haya visto cuando te agreden.
  • Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente. Especialmente si eres víctima de «agresiones verbales», porque muchos adultos no consideran graves las agresiones verbales. La realidad es que esta clase de agresiones es la que más puede hacer daño.
  • Si sientes que no puedes decirle a nadie, trata de escribir una carta contando lo que te sucede. Dásela a un adulto en quien confíes y guarda una copia para ti.

Y siempre recuerda:

  • Tu no tienes la culpa de ser agredido.
  • Tu no tienes que hacer frente a esta situación sólo
  • Recuerda que no eres el del problema. Es el agresor el que tiene el problema.
  • Trata a los demás como quieras que te traten a ti. Ayuda al que lo necesite, y cuando tú necesites ayuda, alguien te ayudará.

Es por ello fundamental que entre todos tratemos de hacer prevención, manejando toda la información que podamos y sobretodo transmitiendo esa información tanto en la familia como en el centro escolar. No debemos olvidar que el “acosador de hoy puede ser el maltratador de mañana” y que nuestra obligación como padres, profesores y profesionales es evitar que la violencia germine en nuestros niños.

Para finalizar me gustaría recordar tres frases de Mahatma Gandhi activista hindú de la no violencia que se pueden aplicar a cada uno de los tres protagonistas de este importante problema:

Para el espectador:

“Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”

Para el agresor:

“La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia “

Para la víctima

“No dejes que muera el sol sin que hayan muerto tus rencores”.

Esta información es un homenaje a Jokin el estudiante vasco que se suicidó en Hondarrabía tras ser sometido a un duro acoso. El escribió la tarde anterior en Internet. «Libre, oh libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies». Solo espero que todos, padres, profesores y especialistas, luchemos para que nunca, nunca más, un niño tenga que acabar con todo para sentirse realmente libre.

Bibliografía

  • www.isabelmenendez.com
  • José Mª Avilés Martínez (2001). “Bullying: intimidación y maltrato entre el alumnado”. Bilbao: Stee-Eilas.
  • Olweus D. (1998). “Conductas de acoso y amenaza entre escolares”. Madrid: Morata.
  • Torrego. J. C. (2000). “Mediación de conflictos en instituciones educativas. Manual para la formación de mediadores.” Madrid: Narcea.
  • Cerezo Ramírez F. (1997). “Conductas agresivas en la edad escolar”. Madrid: Pirámide.
  • Defensor del Pueblo (1999). Informedel defensor del pueblo sobre violencia escolar. http://www.defensordelpueblo.es/info/estudios y documentos.htm
  • La convivencia escolar: qué es y cómo abordarla. Sevilla:Consejería de Educación y Ciencia. Junta de Andalucía.
  • Programa de solución de conflictos interpersonales. Antonio Vallés. Ed: Eos.

Bulling: 10 puntos para pensar

Julio 27, 2008
1. El maltrato no es una broma. En una broma ríen todos;
cuando alguien se molesta, se asusta o sufre ya no es
una broma. El maltrato vulnera los derechos de las
personas y esto no es motivo de risa.

2. Nadie merece ser maltratado. Se dice que “hay
gente que se lo busca”, pero esto sólo es una excusa
para justificar la agresión y quedar bien. Todos tenemos
derecho a ser tratados con respeto.

3. Si te pegan o te insultan, mejor no responder de la
misma forma.
Muchas veces, devolver la agresión solo
empeora la situación. Debemos encontrar formas
asertivas de resolver los conflictos.

4. No sólo maltratan los chicos. Se dice que las peleas son
“cosas de chicos”, pero dejar de lado una persona,
hacer correr falsos rumores para que dejen de serle
amiga, excluirla del grupo y estas cosas también es
maltrato. Y esto lo hacen mas las chicas. Diremos que
las chicas utilizan otras formas de maltratar.

5. Los chicos y chicas que son maltratados no son personas
”débiles” que no se saben defender.
Cuando un grupo
intimida una persona sola es muy difícil plantar cara.
Los cobardes son los que necesitan ir en grupo para
sentirse fuertes. A veces las víctimas son personas
fuertes e inteligentes o que tienen alguna habilidad que
despiertan la envidia de los demás.

6. Decírselo al maestro/a no es “chismear”. Sufrir o ser
testigo de un maltrato y decírselo a un adulto que
puede ayudar es defender unos derechos; y hacerlo es
ser inteligente, honesto y responsable.

7. Los niños y las niñas que son maltratados a menudo
están tristes y sufren durante mucho tiempo.
Son
infelices y tenemos que ayudarles porque padecen una
situación injusta.

8. Cuando alguien se pelea más vale no meterse, pero hay
que buscar la manera de detener la pelea y esto se
hace buscando la ayuda de un adulto.
Un espectador se
convierte en cómplice cuando no actúa ni denuncia las
agresiones.

9. Castigar a los niños y las niñas que hacen daño a los
demás es una posibilidad, pero no la única, ni la mejor.

Hay niños y niñas que agreden porque no conocen otras
formas de relacionarse. Y tienen que aprender. Por eso
trabajamos para mejorar la convivencia.

10. La víctima necesita ayuda, pero también los niños y
niñas que agreden;
con frecuencia no se sienten bien
consigo mismos. Todos necesitamos aprender maneras
pacíficas de resolver los conflictos para mejorar la
convivencia y ser más felices.

http://xtec.net/~jcollell/ZGuia%20Alumnes%20Primaria.pdf